Más de 400 estudiantes de grados y ciclos formativos reciben el diploma y la banda de graduado

 

 

Unas 2.500 personas participaron, entre el viernes 27 de junio y el miércoles 2 de julio, en las ceremonias de graduación del campus de Sant Cugat del Vallès con las que se cierra el curso académico. Más de 400 estudiantes que han completado un grado universitario, en su gran mayoría, o un ciclo formativo, recibieron, acompañados de familiares, amigos y profesores, el diploma y la banda que acreditan que han finalizado con éxito sus estudios.

Los primeros en recibir la acreditación fueron, el viernes 27, los estudiantes de la XIV promoción del grado en Informática y Servicios. El director de la Escuela de Ingeniería de la UAB, Ian Planes, apadrinó a la cohorte. En un momento en que la inteligencia artificial ha irrumpido con fuerza en la sociedad, dando soluciones, pero también planteando algunos dilemas, Blanes recordó a los nuevos graduados que en el ejercicio de su profesión tendrán que tratar con personas, por lo que deberán tener muy en cuenta las emociones.

 

 

Durante la ceremonia se entregó el premio Dr. Anselm Barbeta al mejor expediente académico del grado, que lleva aparejado una dotación económica para matricularse en un máster del sector informático. La ganadora, María Ortiz Sallent, explica que cuando era pequeña "ya me gustaba jugar a Scratch. Fue la puerta hacia la programación, hasta que me adentré definitivamente en el mundo de la informática. Como que mi madre, que también estudió en Gimbernat, ya era informática, a mí no se me hacía extraño", añade. La galardonada quiere explorar a partir de ahora ámbitos como el del análisis de datos y el del big data o la inteligencia artificial.

 

 

El sábado fue el turno del medio centenar de nuevos técnicos y técnicos superiores de los tres ciclos formativos de la familia profesional de Informática y comunicaciones que se imparten en Gimbernat: el CFGM en Sistemas Microinformáticos y Redes y los CFGS en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, con una orientación en Business Intelligence, y en Desarrollo de Aplicaciones Web, perfil profesional en Bioinformática.

 

 

El martes 1 se graduó la XIII promoción del grado en Enfermería. El presidente del Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona, ​​Borja Manzanares, alentó a los nuevos titulados a ser valientes y libres y a disfrutar del día a día de la profesión. "Todos nos equivocamos. No conocemos todas las respuestas, pero en estos años habéis aprendido a hacer las preguntas", les animó.

 

 

Judith Urbina Martínez recibió el premio Dr. Barbeta al mejor expediente académico de Enfermería, que le permitirá realizar prácticas durante un curso en Gimbernat para iniciarse en la carrera académica. Urbina estudió un CFGM en Farmacia y Parafarmacia y, cuando realizó prácticas en un hospital, descubrió que le gustaría tener más contacto con los pacientes. "Lo que más me ha gustado son las prácticas, trabajar con personas. Muy pronto me di cuenta de que quería dedicarme a esto", explica, justo cuando acaba de empezar a trabajar en el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona.

 

 

En la misma ceremonia se concedió el premio en memoria de Àngels Martín al mejor expediente de prácticas del grado en Enfermería, en su segunda edición, que se otorgó a Estel Ferreras Sanz. "Las enfermeras que me tutorizaron las prácticas me habían dicho que había demostrado mis habilidades y que tenía una actitud muy proactiva, y eso se reflejaba en las notas, pero no pensaba que pudiera ser la mejor", señala la enfermera sobre el premio que le permitirá cursar un máster. De momento ya trabaja en el Hospital de Andorra, donde es la seleccionadora nacional del equipo de natación artística.

 

 

La graduación de la XXXVII promoción del grado en Fisioterapia cerró, el miércoles 2, una semana de celebraciones, que se había iniciado el miércoles 25 con el acto de clausura del 50 aniversario de la creación de las Escuelas Universitarias Gimbernat.

Ramon Aiguadé, decano del Colegio de Fisioterapeutas de Catalunya y exalumno del centro, dio la bienvenida a los titulados, animándoles a vivir "una aventura apasionante" que debe convertirlos en "personas que alivian el dolor, que devuelven el movimiento, que dan calidad de vida y que aportan felicidad en la enfermedad", dijo.

 

 

El premio al mejor expediente del grado se lo llevó Simon Narcisi, un abogado francés amante de las artes marciales que, con 30 años, decidió que quería dar un giro a su vida y se matriculó en Fisioterapia. "Me dije a mí mismo que quería trabajar con mi cuerpo y con el de los demás. Quería dedicarme al ámbito de la salud para ayudar a los demás", asegura, con su hijo de pocos meses en brazos.

 

 

 


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